El único camino de pronto se bifurcó en dos caminos.
Me detuve largo tiempo, apenado por ser un solo
viajero y no dos y poder ir por ambos a la vez.
Recorrí uno de ellos con la mirada tan lejos como pude
hasta donde hacía una curva entre la maleza.
Luego miré el otro camino, igualmente hermoso,
y me pareció que éste tenía mayores derechos
porque estaba cubierto de hierba y necesitaba más trajín.
Y ambos esa mañana estaban tapizados de hojas amarillentas
que ninguna pisada había aún ennegrecido.
Pensé que volvería al día siguiente para recorrer
el camino que ahora desechaba;
pero, consciente de cómo un camino lleva a otro camino,
sabía que nunca más volvería a ese mismo lugar
en la misma mañana bajo el mismo cielo acariciador de abril.
Dos caminos divergentes en el bosque un día de otoño,
y yo tomé el que me pareció entonces menos recorrido.
Y eso ha hecho toda la diferencia...
(Versión libre del poema “The road not taken” de Robert Frost. POEMAS -POEMS. Tapiales: Imprenta Veloso, 1979. p. 49, edic. bilingüe.)