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Sur-Patagonia : Poesía [an error occurred while processing this directive] 17 de mayo de 2012


Nelson Torres: Libro de los desaparecidos
Nelson Torres

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Pertenezco a una era fugitiva, mundo que se desploma ante mis ojos. Piso una tierra firme que vientos y mareas erosionaron antes de que pudiera levantar su inventario. Atrás quedan las ruinas cuyo esplendor mis ojos nunca vieron. Ciudades comidas por la selva y en ellas nada puede reflejarme. Mohosas piedras en las que no me reconozco...

(José Emilio Pacheco)




INTRODUCCIÓN

Pertenecemos a una especie inextinguible. Ninguno de nosotros supo cómo, cuándo, dónde o para qué. Hubo unos que siguieron una luz y al poco trecho vieron su raíz colgando del abismo. Otros, se dejaron arrastrar -como suaves luces de fantasmas- por esas voces que traía el viento.
Ninguno de nosotros da señal de luz. La tierra gira, los mares suben, bajan y entra y sale el sol por esos vastos horizontes. Y nadie ya pregunta por nosotros. Hemos liberado toda la energía que el amor permite, puentes, gestos, caricias corroídas por la lluvia y sólo vuelven a nosotros los silencios.
Pertenecemos a una especie indistinguible: Hombres, ángeles, gusanos, perros, trastos viejos ... todos nos podrimos en este sitio eriazo.



VOCES ARRASTRADAS POR EL VIENTO

Aquí el amigo tiene la virtud de desaparecer.
Dice que viene de una generación de gente así.
Va de tumbo en tumbo,
toca puertas,
cae,
grita, se levanta
(tiene, sin embargo, una paciencia
más fuerte que la raíz de un roble).

La invisibilidad le vino a cuajarones,
con súbita violencia,
a mansalva.



CANTOS ARRIBAN DESDE LEJOS

Las noches son hermosas, a ratos, a goteras.

Y agitan las estrellas sus pañuelos: el muslo,
el genital entumecido cobra vida
y vuelve sangre al nervio que aviva el corazón.

Bellísimos plumajes cruzan este estrecho firmamento
en el que sólo crece el musgo y el olvido.

Cantos de hermosísimas mujeres arriban desde Chile,
rap y música folclórica de antaño reataviada trae el viento.

Y hasta soñamos versos: nalgas y rodillas,
bocas, pechos y caderas de métrica perfecta
y nieve lenta y con sangre
que llueve sobre enormes senos,
empinados como altos picachos de la cordillera.



EL HORIZONTE SE CUBRE DE NOTICIAS

Se cubre de noticia el horizonte: peces, árboles,
rostros de muchachas en fastuosas pasarelas,
políticos, jaguares, yupis, paros,
elecciones, consenso, democracia.

Y hay tiempo para hacer el amor
sin que -a patadas- salten las bisagras de la puerta.

Portadas de revistas
con las grandes figuras del deporte y el jet set.

Nada dicen de nosotros.



ESTATUAS DE SAL MI GENTE, MIS AMIGOS

Y ellos,
los de esa galería, fueron parte desta patria.

Quedaron así:
en esas poses,
como cuerpos calcinados después de un incendio

(qué desolación qué desamparo escribir en estas condiciones)

Sobre esa piel petrificada el tiempo ha guardado
su remota información: manchas, hilos de luz,
pozas de un cielo vomitado, signos que el experto habrá de descifrar.

Yo-nosotros-ellos,
estatuas de sal mi gente, mis amigos.



EL BOSQUE DE LOS HOMBRES SOLOS

Tantos años en estos lugares llenos de soledad y espanto.

De un día para otro hemos incurrido en esculturas,
pirámides, altares, obeliscos
y todo ha sido -en pocas horas- devorado por la selva.

Trepadoras nos suben por las costillas,
musgo crece en nuestros corazones.

Desamparados,
hastiados de intemperie, fundidos a la grama,
pulsamos algún brote hacia la superficie
y sólo nos rebota la tiniebla.



PARENTESIS DEMOCRATICO

(no mirar atrás
no escribir sobre la herida sana
no desatar lo férreamente atado
nunca regresar
y especialmente
no hacer gestos subversivos
con los labios bajo la mordaza)



MAESTROS SACAPUNTAS DEL LENGUAJE

Quién es ése que sube a un árbol que casi punza el cielo y desciende lleno de telarañas, cables, restos de satélites y huesos y osamentas?

Quién, nos preguntamos, cómo vino a dar a este lugar este sujeto que a ratos emite cierta luz e incluso se diría que al hablar parafrasea al Nuevo y al Antiguo Testamento?
Cómo hace para expeler discursos tan brillantes, para mezclar sentencias, aforismos v textos ya señeros de los libros de la Biblia con clichés y frases ingeniosas de grandes personajes de la tele.

Es un maestro. Qué duda cabe.

Lo que nosotros constatamos circular, lo ve cuadrado y nos demuestra y nos convence que sus ángulos existen inmanentemente.

Esta mañana profirió un sermón que marca un hito: Fueron horas de luz, de auroras boreales, de témpanos de hielo cruzando las galaxias y toda una amalgama de sentidos figurados que nos dejó extasiados, exhaustos, delirantes.

Y resulta que, ahora, nosotros (masacrados, errantes, desaparecidos) somos los culpables.



Y HAY UNOS QUE SIGUIERON CRECIENDO

A ésos los trajeron en camiones,
como leña, apilados.

Como verán parecen algo humanos. Otros,
venían dentro de unos sacos.

La humedad, la furia, la fuerza de los sueños,
les hizo germinar y el ruido de sus ramas
es su verbo y su palabra.

A lo mejor, con ese gesto,
se niegan a morir completamente.



SUSURROS FILTRA EL VIENTO

“Juraría que el tipo que vino a sacarnos fotografías
(un caballo -de madera- brioso, pinto,
con un relincho más hermoso que un trueno)
es el mismo que encontré una vez
en un grabado de Doré.”



INCIVILES DESOBEDIENCIAS

La noche fue negada. Ello bastó para salir a la intemperie y si no había sombras, algunos la soñaban, la inventaban, la escribían.
Y luego se metían en sus frascos.
Yo encontré el siguiente subterfugio: imágenes terribles, que hacen sacar la noche a gritos, borboteando, cada vez que el silencio arremete como un río de alquitrán hirviente fuera de su cauce.
Eso y dientes apretados y piel abierta a toda señal de luz y fuego.



ARBOLEDA

Uno se acostumbra a esta arboleda
llena de fantasmas: ahorcados cuya ideología
es la soga que rodea aún sus cuellos.

La gente que transcurre
(turistas del “Skorpios”, gringos y argonautas)
ve artilugios, chucherías, folclorosidades: Invisibles, transparentes
(a ratos se parecen a las medusas que cuelgan de la copas de los árboles)
sólo emiten débiles destellos: gestos,
ruidos de corvos cercenando sus gargantas
y ojos que revientan desde el fondo de su propio miedo.

Y se diría que en el aire cuelga, todavía, ese terror
como afiladas puntas de llanto congelado.



EXTRAMUROS

Al otro lado de estos muros pervive todavía
la virtud de envejecer.

La paralelitud, la fuerza de los vientos
y los corazones que zumban como colmenas,
filtra de algún modo ríos, lluvias, árboles y pájaros.

Ríos que vienen cada vez mas turbios: odio a inmundas bocanadas,
ángeles de yeso y -últimamente- cuerpos masacrados río abajo.

Al otro lado de estos muros, vive Chile
y se oyen sordos cantos de poetas: luz
que en nuestras bocas sabe a miel
y a agria noche en el estómago.



POST

Guiado por estrellas aparentes, penetro a esta tiniebla.
Supuestos edificios o pirámides se yerguen
y simulan su silencio,
cuando cruzo la ciudad hacia la plaza.

Y hay árboles con ahorcados (que parecen volantines) ,
mástiles, cascos, máscaras de buzos;
reflejos de crucificados
y restos de soldados de películas.

Y en el mismo corazón de la tiniebla,
/…………../un obelisco
-que casi punza el cielo-
lleno hasta la punta de fantasmas
que flamean con el viento.



JUGLARADAS

Aquí no llaman la atención mis juglarías,
pero el arte me asalta de improviso
y llevo canto, verbo, luces e incluso mis fantasmas
por todos los rincones desta patria.

A fuer de no quebrar la tradición,
hago correr este sombrero
que sólo se rebalsa con la lluvia.

No es fácil levantar a un auditorio que agoniza.



ESE DE RODILLAS Y CON PULSO TODAVIA

Ese que yace de rodillas, con ojos y con pulso todavía
a pesar de sus ojeras pletóricas de moscas y de pus,
es uno de los pocos que aún emite
ligeras señales de esperanza: cartas, poemas,
mensajes de socorro escribe día y noche.

Es terriblemente analfabeto
pero escribe.




TRANSMUTACIONES

Ante mis propios ojos estuvo dándole palos a las rocas
y es cierto que saltó un ligero chorro de agua
y bebimos desconfiados hasta hartamos,
aunque en su fuero interno cada quien
pensaba en SENDOS en ESSAL,
sólo que al despuntar el alba -ebrios todavía-
pudimos cercioramos de la tal transmutación.

Es todo cuanto guarda mi memoria,
después hay nubes y extraños resplandores.

Incluso esos árboles con ahorcados
se me figuran reales.


(Nota del editor: SENDOS, ESSAL, empresas proveedoras de agua potable, alguna vez públicas, ahora privatizadas)



ESTERILES LENGUAJES

Este mundo es paralelo.

Aquí también se ven esos rayados que agitan a las masas.

Alguno los escribe por las noches.
Algo, pareciera, escrito contra alguien.
Es un lenguaje en clave, metafórico, político -quizás-
pero nosotros ya nos olvidamos de leer.

Es una lástima que pierdan el tiempo con nosotros.



ESPEJO CON FONDO QUEBRADO

Ese que retoza sobre sus escombros,
jamás le hizo mal a nadie. Culto, equilibrado,
franco, emprendedor: ávido de luz.

Tuvo hijos que dejaron huellas luminosas
por todos los rincones desta patria.

Fue feliz,
por eso desconfiamos.



ALGUNOS QUE ALCANZARON LA ANSIADA SUPERFICIE

Y están los que jamás se resignaron: a mano,
a uña, a cabezazo limpio lograron abrir un boquerón
hasta alcanzar la ansiada superficie: ellos van y vuelven
en peores condiciones: más ocultos, doblemente desaparecidos.

Y cuentan que el jolgorio -arriba- tiene visos de durar siglos.

Todavía -dicen- no acaban de apagar las velas de la torta.



IMÁGENES CALIENTES

Yo escapé de ahí y todavía huelo a azufre.

A veces me descubro echando luz.

Subo escaleras que me dejan en mi sitio original,
incluso todavía vienen unos tipos a golpearme las orejas
y el “teléfono” me hace ver ángeles
amarrados con cuerdas y poleas que bajan desde el techo negro
y lleno de accesorios.

Todavía huelo a azufre.



IDENTIDADES

Puedo no ser el que soy
ni el que creen los demás.

Pudiera ser alguno que bajó -semiflotando-
hecho pedazos por el río Mapocho.

Tal vez, el que pasara el dato a la patrulla
y se llevaron al vecino
que ya no vio jamás.

El hijo de padres desaparecidos
criado -incluso- por sus propios asesinos.

Bien pudiera estar parado
sobre mi propio espanto.



SILENCIOS

Las palabras
(gritos que cuelgan de los árboles)
se vuelven también inencontrables.

La tarde tarde cae hecha pedazos
sobre Chile.
El papel es
/………/una cuneta
/……………./llena de silencio.

Una luz se enciende -sola-
en la casa de alguna población.

/……………./ Alguien
/……………./ espera,
/……………../ todavía.



OLVIDANZA

Mañana
estaremos de regreso
y la fotografía en el periódico
(restos de clavículas, falanges, pedazos de camisas,
algún zapato: la calavera atravesada
por un tiro desde atrás)
no concitará interés alguno,
no conmoverá, seguramente, a nadie.

Qué será de Chile, entonces,
qué historia
qué música
qué muchachos
bajo qué techo?

Con cuánto desamparo acumulado.



SITIOS

No es el bar "La Unión Chica",
aunque las mesas y la barra se atiborren
de heridos y convalecientes.

No es el Cementerio General,
aunque sus huéspedes parecen no emitir señal de luz
ni parpadeo alguno.

Ni el Cerro San Cristóbal
ni el Santa Lucía.

Ni a Chile se parece
este sitio tan inhóspito.



ENTEGA DE RESTOS A PARIENTES
(Noticiero de TV.)

No hay lágrimas,
cuelga como baba pegajosa
la serenidad y la resignación.

Nunca más salir al terrible desencuentro,
a la intemperie, a la deriva
y entre perros hambrientos.

El está aquí y el hijo mayor
besa la calavera y la reparte
a los demás parientes,
que repiten el gesto
hasta llegar al más pequeño de los nietos.

Y ya no queda ni el vapor ni el humo
de lo que alguna vez fue llanto.



CHIILE PERCIBIDO A LA DISTANCIA

Como emitidos por un fax
arriban los olores: chicha,
empanadas, pequenes, mote con huesillos
y restos de volantines
que vienen a enredarse en nuestra ropa.

Y pensamos que allá afuera
(al lado opuesto de este túnel)
deben haber hallado un rastro
de nosotros: un dienteunbotónalgúnpedazodecamisaagujereada.

Tal vez no sea nada.

El bosque no deja ver los árboles.
Paciencia y esperanza son nubes indelebles.



REGRESOS

Yo estuve de regreso. Nadie, sin embargo,
esbozó ni un solo gesto, un guiño o mísera palabra.

(Y vi estatuas monumentos de nuestros enemigos
trenes subterráneos, escaleras mecánicas
y La Moneda izada al cielo, restaurada).

Ni una sola palabra o paletada
(extrañas metáforas crecían en el sitio exacto
en que se perpetró "La Operación Albania").

Es posible que ya no me recuerden -medité-
que haya muerto la raíz sujeta a la memoria,
el cuarto de la luz de quienes todavía nos esperan.

Estuve de regreso: bajo brea témpera barniz
-debajo del estuco-
seguía intacto el desamparo.



UNICO LEGADO QUE TENEMOS

Nuestros versos,
ruidos de cadenas, muñones, lenguas
colgando por la herida en la garganta cercenada,
será el legado que dejemos a nuestros seres queridos.

Ni un signo, señal o jeroglifo que un experto necesite descifrar.

Por eso anteponemos corazón, nervio, médula dolor
y sangre si es preciso
(es imposible “cantar” en tan precarias condiciones.)

Nuestros amados sabrán perfectamente
lo que hemos querido decir.



***

((es posible que mañana amanezca más temprano
pero si Dios no se pone de nuestro lado
no tiene la menor importancia))

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